lunes, 24 de noviembre de 2008

PODEMOS HACERLO MEJOR


El otro día, un amigo me enseñó un e_mail que le enviaron desde una empresa de servicios como respuesta a una reclamación que les había remitido por la misma vía.

La única palabra que me sugería ese mail era “lamentable”. ¿Como es posible que contestemos a un cliente con dos líneas?.

“Pasamos su queja al departamento correspondiente.
Gracias, un cordial saludo.
Dpto. Atención al Cliente.”

Cuando le damos a enviar estamos perdiendo muchas cosas, entre ellas, la oportunidad de fidelizar a un cliente.

De nada servirá que el operador se deje el “alma” por mantener su excelencia telefónica e intentar ayudar al cliente si no cuidamos todas las líneas de comunicación que tenemos.

Tardamos el mismo tiempo en hacer las cosas mal que en hacerlas bien, bueno…esto no es cierto, tardamos más si las hacemos mal, porque seguro que las tenemos que repetir.

viernes, 31 de octubre de 2008

SERVICIO

Bajo la cuenta del cliente colgaban los distintos Servicios que tenía contratados. El cliente, persona mayor y muy amable, llamaba para solicitar un cambio:

- ... y mire, como mis hijas me insisten, pues al final me he decidido a llamarles, porque son ustedes muy amables. Me recuerdan a una novia que tuve...
- Claro que sí, señor -atendía solícitamente el agente del contact center- dígame qué necesitaba exactamente.
- Pues quería que me indicase qué funcionalidades tengo porque quería contratar...
- Por supuesto. Aquí veo su contrato. Permítame primero que vaya al Servicio...
- Vaya, vaya usted -manifestó comprensivamente el cliente- que aguantarse en muy malo...


martes, 28 de octubre de 2008

PERO LO PASAMOS BIEN


Trabajar en un CC, como hemos dicho en muchas ocasiones, es duro, muy duro porque además de ser obligación nuestra atender a todos los clientes con una sonrisa telefónica, conocer los procesos de la compañía, conocer mejor que nadie los productos que se venden, intentar que el cliente que nos llama termine comprando algún servicio o simplemente intentar que no deje de pagar o no se nos marche con la competencia, escuchar al cliente al mismo tiempo que tu supervisor te dice que llevas demasiado tiempo hablando y te pregunta si tienes algún “problema”….a pesar de todo eso, nos gusta. Y vosotros os preguntaréis ¿por qué?

La respuesta es sencilla, porque NOS LO PASAMOS GENIAL ¡¡¡

Porque los compañeros, además de compañeros son nuestros amigos a los que contamos nuestra vida y nuestras necesidades entre llamada y llamada.
Porque nos hacemos favores, como cambiar un turno, sabemos que otro día lo harán por nosotros.
Porque cuando alguien cumple años, siempre trae pasteles y lo celebramos.
Porque, cuando llega Navidad, además de la cena que organizamos entre nosotros, tenemos amigo invisible.
Porque los supervisores nos preguntan qué notas ha sacado nuestro hijo en el colegio o qué tal nos ha ido el examen en la universidad.
Porque los clientes son agradecidos en muchas ocasiones.
Porque los clientes confían en nosotros.
Porque los clientes también necesitan ser escuchados.
Porque cuando salimos del curro, siempre hemos ayudado a alguien.
Porque no hay día que no nos riamos con algún cliente.
Porque sabemos que ese es nuestro lugar y que algún día alguien se dará cuenta de la importancia que tenemos.

domingo, 26 de octubre de 2008

VOCACIÓN


No me voy a poner trascendente. Al menos no demasiado. Pensaba en lo desagradable que puede llegar a ser el trabajo de atender al público. Me da igual que sea por teléfono o en una ventanilla. Normalmente, a los servicios de atención al cliente no se acude cuando alguien está feliz. Más bien todo lo contrario. Y más bien, intentamos todos, maximizar nuestra reclamación o nuestro problema para que nos hagan cuanto más caso mejor. Pensamos que cuanto más chillemos, más caso nos harán y mayor será nuestra compensación.

Detrás de estos chillidos hay una persona. Que normalmente no gana mucho dinero, a la que han formado más o menos rápido y que, tras recibir más de 100 quejas al día, debe llegar a su casa diciendo: "qué he hecho yo para merecer esto".

Independientemente de la asignatura pendiente de la dignificación del sector, de su profesionalización pendiente, de la necesidad de formación e infraestructuras dignas, no me cabe ninguna duda de que la atención a clientes es una profesión vocacional. Sí, como la de médico, enfermero, bombero o policía. Esas en las que el último sentido es el servicio a los demás. Está claro que alguien que no siente esta vocación de servicio estará tanto más incómoda cuanto más quejas y palabras desagradables reciba. Pero quien tenga esta vocación, valorará como nadie la capacidad que tuvo en determinado momento de ayudar a alguien.

martes, 14 de octubre de 2008

PERFILES


“Conjunto de rasgos peculiares que caracterizan a alguien o algo”, así lo define el diccionario.
Cuando hablamos de perfiles dentro de un CC, nos referimos a todo aquello que tiene que reunir un candidato para poder acceder a la oferta de empleo que tenemos.
Como mínimo exigimos:

1. Universitario
2. Nivel cultural alto
3. Dicción excelente
4. Vocabulario exacto
5. Experiencia previa
6. Orientación al cliente
7. Habilidades de comunicación excelentes
8. Empatía
9. Conciso
10. Objetivo
11. Espíritu comercial
12. Flexibilidad
13. Hablar idiomas
14. Orientado a resultados
15. Aguantar stress
16. Amistoso
17. Iniciativa alta

No creo que nadie espere del Director general de cualquier compañía que tenga todas estas habilidades.

viernes, 10 de octubre de 2008

Haz las cosas según CREAS


Hace más de 13 años, un visionario nos recomendó que la filosofía que debíamos utilizar en nuestro Centro de Atención al Cliente era la de la libertad y la alegría, la iniciativa y la responsabilidad. Nos enseñó que los procedimientos estaban hechos para las personas y no al revés. Nos enseñó que el cliente era lo primero, pero que sólo llegaríamos a él a través de las personas.

En una palabra: "... haz las cosas según CREAS..."
  • con Calidad
  • con Rapidez
  • con Eficiencia
  • con Amabilidad y
  • con Seguridad
A lo largo de mi vida profesional he intentado usar todas y cada una de ellas. No destacaría ninguna más que otra. Quizás la "S" de seguridad tiene mucha más profundidad por todo lo que tiene detrás: "soy capaz de transmitir seguiridad porque todo mi entorno me apoya: mis supervisores, mis herramientas, mi formación, mis procesos, mi conocimiento, mi capacidad..."

Este es mi pequeño homenaje a José Ferrer de Lucio.

Gracias, Pepe. Gracias.


miércoles, 8 de octubre de 2008

EL CORAZÓN DEL CONTACT CENTER


Sí, es cierto, llevamos el CC en el corazón, nos gusta atender a los clientes, hablar con ellos, tratarles de “tu”, saber cuales son sus necesidades y solucionar sus “incidencias”, (ya sabéis que “problema” es una palabra prohibida…).

Esta pequeño escrito va dedicado a las personas que forman parte de un Contact Center y que, bajo mi criterio, son el corazón del mismo.

A las personas que provocan los latidos para que la sangre fluya en todas las direcciones y llegue a todas las extremidades.
A las personas que toman decisiones inmediatas pensando en el cliente y en los agentes.
A las personas que saben como será el día sólo con ver el comportamiento de las llamadas durante media hora.
A las personas que saben si su grupo de trabajo tiene necesidades.
A las personas que muchas veces defienden las decisiones de la compañía a pesar de no estar de acuerdo.
A las personas que enseñan.
A las personas que apoyan.
A las personas que tienen amplios conocimientos sobre trabajo en equipo.
A las personas que saben como manejar situaciones poco motivadoras.
A las personas que comunican.
A las personas que sonrien.
En definitiva, las personas que hacen realidad el Contact Center que los demás imaginamos.

LOS SUPERVISORES.

Ana, Caye, Susana, Alberto, Fátima, Pilar, Chema y mi querido Gerardo, ¡ánimo!, sois los mejores.